Hace ya tiempo que los miembros de Cycle-IT compartimos el discurso sobre el futuro de las aplicaciones web. Ahora que este tema se encuentra en el candelero gracias a Apple con su famoso iPad, creemos conveniente hacerlo vuestro también para saber vuestra opinión.
Allá por el 2006 comenzamos a cuestionarnos el modelo existente para el desarrollo de aplicaciones web. Los motivos eran varios pero todos apuntaban hacia el mismo sitio: ¿cómo podríamos afrontar la creciente complejidad de las aplicaciones web provocada por los nuevos requisitos de los clientes? Estos cada vez demandaban aplicaciones más ricas visual e interactivamente, lo cual desencadenaba en requisitos que cada vez se aproximaban más a aplicaciones de escritorio, alejándose de las tradicionales aplicaciones web que se venían realizando hasta el momento. Y de repente, apareció Flex en nuestras vidas.
Conforme fuimos conociendo sus cualidades, fuimos comprendiendo hacia donde podría virar nuestro mercado. Ese nuevo rumbo suponía un avance espectacular en las posibilidades de los proyectos web, ya que por un lado podíamos decir a todo “Sí, puedes contar con esa característica”, en lugar del típico, “El esfuerzo requerido para hacerlo en HTML y JavaScript no merece la pena”.
Ese “sí” implicaba muchas cosas: implicaba un sí en calidad, un sí en rendimiento, un sí en experiencia de usuario, un sí en reducción de tiempos y en definitiva, un SÍ que contenta a todo el mundo.
Llegado este momento, fuimos espectadores del combate inicial entre Flex/AIR (antes llamado Apollo), Silverlight y JavaFX. Hablar de la situación de mercado de estas tecnologías merece un post aparte, aunque ya os adelanto que JavaFX salió bastante mal parado.
El destino se vislumbraba claro, y no era meterse en un navegador o en un dispositivo en concreto. La idea de era volver a entrar en el escritorio del usuario. Este escritorio puede ser el de un PC de sobremesa, un portátil, un netbook, un tablet, un móvil o cualquier otro dispositivo que esté por venir (¿estas nuevas televisiones conectadas a Internet?), y lo que tenemos claro en Cycle-IT es que no se llegará allí a través de un navegador.
¿Por qué tanto interés en el escritorio? Hay varios motivos. En primer lugar es sorprendente lo habitual que se ha vuelto abrir un navegador y escribir en el buscador de Google “youtube” o “facebook”. Es un poco absurdo pero tiene un motivo: un usuario normal no utiliza marcadores, ni está acostumbrado a escribir “http://…” ; un usuario “va al turrón” y la forma más fácil de llegar para ellos a Facebook o Youtube es esa. No están acostumbrados a esta forma de acceder a las aplicaciones ni quieren acostumbrarse. Por el contrario, un icono en el escritorio es directo; clic y a trabajar.
Imaginaros llevar ese proceso basado en navegación entre páginas a un teléfono móvil, sería un verdadero suicidio tecnológico. Por este motivo los usuarios de Internet comienzan a utilizar sus nuevos dispositivos de forma habitual por la comodidad a la hora de visualizar datos. En mi HTC o mi iPhone tengo un botón como mi dedo de grande para acceder a Facebook o a Youtube. Esta es una de las razones por la que las marcas quieren estar en el móvil del usuario.
En segundo lugar, hablamos de aplicaciones web, no de páginas web. Una aplicación suele ser un sistema complejo y muchas veces requiere interactuar con otros sistemas. Dentro de un navegador se complica la interacción, entre otras cosas ya que por seguridad no se debe tener acceso a muchos recursos, lo cual limita la aplicación desde su nacimiento. En cambio, una aplicación web de escritorio sí que puede, lo cual le da una gran ventaja.
Por otro lado, también es un concepto de marketing. ¿Por qué darle continuamente publicidad a Internet Explorer, Chrome o Mozilla? Si yo hago una aplicación que funciona bien por si misma, no debe de restarle mérito el paso previo (del todo innecesario) que es abrir un explorador. ¿Por qué no puede estar un icono de mi marca en el escritorio de mi cliente?
Con esto no queremos decir que todo deba ir al escritorio. Obviamente hay casos en los que se podría plantear sólo a través del navegador, sólo en el escritorio o una combinación de ambas soluciones.
Podríamos hablar de estas facilidades eternamente, pero lo importante es ¿por qué estamos hablando de esto? Hablamos de esto porque el futuro de Internet pasa por aplicaciones multiplataforma y multidispositivo, pero con una interacción con el usuario distinta a la que te puede ofrecer un navegador. La aplicación debe estar integrada en el dispositivo. Por este motivo no entiendo ni los movimientos de Apple ni los de los detractores por ignorancia tecnológica de Flash, Flex y AIR, ya que mediante estas tecnologías se puede conseguir todo lo que demanda el usuario de hoy en día.
Para muestra, la prueba de concepto de Christian Cantrell de Adobe, donde demuestra que con el mismo código ActionScript se pueden generar aplicaciones para iPhone, Android, iPad, Mac, Linux, Spectrum, Atari y lo que se os ocurra.
Disfrutad del vídeo, merece la pena.